miércoles, 11 de noviembre de 2009

Y sin embargo te quiero.

Me lo dijeron mil veces,
mas yo nunca quise poner atención.
Cuando vinieron los llantos
ya estabas muy dentro de mi corazón.

Te esperaba hasta muy tarde,
ningún reproche te hacía;
lo más que te preguntaba
era que si me querías.

Y, bajo tus besos,
en la madrugá,
sin que tú notaras la cruz de mi angustia
solía cantar:

Te quiero más que a mis ojos,
te quiero más que a mi vida,
más que al aire que respiro
y más que a la madre mía.


Que se me paren los pulsos
si te dejo de querer,
que las campanas me doblen
si te falto alguna vez.

Eres mi vida y mi muerte,
te lo juro, compañero;
no debía de quererte,
no debía de quererte
y sin embargo te quiero..

2 comentarios:

Don Juan dijo...

Muchas veces queremos lo que no no debemos... Hasta que pasa algo. Qué?
No lo sabemos pero cuando llega, todo cambia

Meli + dijo...

Sabina es,si no me equivoco claro...
Aii lo peor de todo es ser asi,estar sin dar ningun tipo de reproche,solo esperando que el otro nos quiera,que nos haga sentir bien,no importa nada en ese momento.
Un beso mujer,ya encontraremos a alguien mejor:)